sábado, 26 de enero de 2008

IPN


Todos los cambios son más o menos difíciles. Es complicado adaptarse a una situación nueva, de eso no hay duda. Pero si además en esa situación nueva, el éxito es una constante habitual, los problemas se acrecentarán exponencialmente y además de manera directa, a tu capacidad para asimilar esa nueva situación. Ojo, a tu capacidad y a la de los que te rodean. El lugar del mundo donde más buitres hay, no es un paraje lleno de cadáveres, es el entorno de una persona con éxito. Voy a hablaros de esas jóvenes estrellas multi-funcionales y pluri-disfuncionales cuyas vidas suelen ser la comidilla de la prensa rosa o amarilla.
Vamos a referirnos de ahora en adelante a este grupo de jovenzuelas como "Incontrolable Puterío Nocturno". Bien el IPN está formado por un grupo de alegres muchachas, que sin tener necesariamente una relación directa entre ellas, comparten gustos, aficiones, caprichos, insensateces, inmadureces y sobre todo un tremendamente equívoco origen. Y digo equívoco porque muchas de ellas trabajaban en el Club Disney, donde todo era candidez, inocencia y buenos alimentos. Y éstas joyas ya no se acuerdan de qué significan estas palabras. O no se acuerdan o no lo saben, porque en realidad nunca lo supieron. Y es que, seguramente, la cultura no emana de sus poros a borbotones. Algunas de las joyas que integran el IPN son, Lindsey Lohan, Britney Spears, Christina Aguilera( algo más comedida) o la última en llegar la señorita Hannah Montana. Hay más, pero con enumerar estas yo creo que ya nos hacemos una idea de por donde van los tiros.
En la lista de lindezas de las señoritas se pueden incluir adicciones varias, como alcoholismo ó drogadicción, matrimonios de horas de duración, abandono de rehabilitaciones con recaídas, todo tipo de extravagancias adquisitivas, pérdida de custodia materna, accidentes de tráfico…. en fin un poco de todo. El tren del terror con el maquinista echando carbón a todo trapo y pidiendo más, mucho más. ¿Cómo alguien que tiene de todo puede ser tan torpe como para terminar no teniendo ni la mitad de la mitad, fulminando fortunitas como si nada? ¿Cómo se pasa de ese éxito a ser el puto hazmerreír global? ¿Es todo culpa de ellas?. La respuesta a la última pregunta os la digo yo: “No”.
Primero habría que reseñar otros aspectos comunes de las integrantes del IPN. Todas tienen esa pinta de stripper venida a menos de un club de Las Vegas, cuyas promociones podrían ser del tipo: “Lo más caliente del desierto nuestras señoritas” o “Todo diversión, algo de dinero, nada de ropa”. Son horteras, indiscretas, exhibicionistas hasta el extremo, parecen muestrarios andantes de Margaret Astor y además están contentísimas de ser así. Pasean sus carísimos modelitos por clubes de Hollywood y Nueva York como si el mundo fuera a dejar de girar porque alguna de ellas estuviera demasiado resacosa , después de haberse fundido el día anterior botella y media de Jack Daniels. Tienen que leer las revistas del corazón, pero no para ver si salen en ellas, sino para ver si esa fiesta en la que aparecen en la revista, era una fiesta a la que se habían acordado de ir con bragas o no. No es precisamente el argumento de una película de Hitchcock, no tiene demasiada intriga, no suelen llevar bragas. Y la verdad es que tiene sentido que lleven maquillaje en la cara y en el bolso como para repintar la Capilla Sixtina. Y es que sin esa capa de potingue, después de haberse metido por el canalón la mitad de las exportaciones de Colombia a Estados Unidos, su cara parecería aún más tétrica que la de Ozzy Osbourne en un día de cagalera, mientras está haciendo una visita a Roca..
Con respecto al salto desde el Club Disney hasta el Club de Heidi Fleiss, la madame de Hollywood, es algo verdaderamente curioso. Pasan de vestirse inocentemente para los niños, a desvestirse desvergonzadamente para sus hermanos mayores o en el peor de los casos para sus padres. Ni que decir tiene que se desvisten con más maña que Demi Moore en Striptease, eso no se lo niega nadie. ¿Pero no os da que pensar un poco? Las niñas les ven, no saben interpretar lo que ven, y terminas viendo a hordas de niñas de 13 años bailando como lapdancers profesionales, prefiriendo estar agarradas a una barra americana que cualquier otra cosa con tal de imitar a sus adoradas estrellas. Tremebundo.
Gran parte de la culpa es de sus padres. Vampiros de los dólares, extorsionadores de unos hijos con limitados talentos artísticos, pero con una cara más grande que la de los presidentes americanos esculpidos en el monte Rushmore. Y ellos además no acaban en clínicas de desintoxicación, ni siendo espectros andantes con unas vidas deplorables. Las familias disfuncionales existen y esta gente son un ejemplo claro de ello. Las componentes del IPN son víctimas de su incapacidad para lidiar con su éxito, y de su profunda ignorancia. No os olvidéis del segundo punto. Y sus padres, culpables como ellos que quede claro. Porque a los 15 o 16 la gente es manejable y hay que controlarla. Chavales sé que esto os preocupa, por eso estoy comentándolo. Comportaros, vosotros y vosotras, mejor que las integrantes del IPN. God bless you.

7 comentarios:

Avan dijo...

Yo incluiría a mcoulincoulquin tb ahi.

Serás cabrón, me he emocionado y todo.

Berta dijo...

Doctor B:
Mi más sincera enhorabuena. Con tus justas (pero no comedidas y eso quizá sea lo mejor) palabras has conseguido que yo, por fin, haya terminado por reirme de tan drámatica situación que de un tiempo a esta parte venía enturbiando mis pensamientos sobre nuestra no-encuentro-el-adjetivo-idóneo sociedad.
Gracias por seguir "azotando" de este modo la incultura popular.

Berta dijo...

Que el señor Avan quiera incluir aquí a mcoulincoulquin es algo tremendamente simbólico (ya que está de moda repetir estructuras sintácticas...)(siento el plagio Doctor B).

Pero mi segunda intervención acá tiene otra razón de ser. Acabo de leer el comentario de Señor-ina del post anterior. Lo siento. Tanta declaración de admiración en un tan corto espacio temporal no ha podido ser buena para tu ego.

Señor-INA dijo...

He de decir que puede que me haya sobrepasado en el comment, más que nada porque creo que no podría enamorarme del señor nadal... jajaja no es mi tipo jajaja... pero la verdad es que admito que el doctor B escribe realmente bien. Solo espero que sea lo suficientemente sensato para no engordar su ego... no vaya a ser que dentro de poco se autoincluya sin quererlo en este grupo de estrellas de ego inflado y distorsión de su propia realidad... yo confío y sé que eso no llegará a ocurrir... no me gustaría ver al doctor B abrazado a una barra americana... no no no... jajaja

Pacon dijo...

También había alguna historia turbia sobre uno de los que presentaba el Club Disney de aquí de España pero a mi ya me pillo mayor. Yo era de los que se levantaban a las 8 de la mañana para ver Cajón Desastre los fines de semana y ahora llego hecho un desastre a casa a esa hora.

P.D. Por cierto quiero que todos sepais que la cesta de navidad prometida por el Doctor B todavía no ha llegado, quizás puedas ser un buen político con tanta promesa incumplida.

doctor b dijo...

Pacón, eres con mucho la persona más despreciable que podía escribir en este blog. Ese tema está cerrado. Seguiré azotando.

John Cobra dijo...

Doctor B, estas invitado a conocerme www.johncobra.com

¿Mereció la pena que existiera este blog?

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Filósofo, poeta, músico, ingeniero, deportista, un hombre del renacimiento.