
Ya sabéis que soy un fan del corporativismo. Me llaman mucho la atención las multinacionales, el libre mercado, el capitalismo y demás. Me gusta escuchar cómo determinada gente gasta tiempo y dinero en demonizar todo tipo de personas, actuaciones, hechos, o revelaciones relacionadas con la economía libre de mercado y lo que ésta representa. En fin hay gente para todo. Vamos a hablar, aprovechando una de estas macroempresas, de dos temas simultáneamente: echar balones fuera y la alimentación. Vamos a ello.
Los descendientes de Ronald Mcdonald estaban en su casa dándole vueltas a la cabeza, intentando dar con una adecuada campaña de marketing para combatir esa falacia que dice que las hamburguesas engordan y no son buenas para la salud. Y en esto la inspiración tuvo a bien abandonar al director de campaña de Zapatero, y aparecer en el, seguramente, discreto domicilio de la familia más conocida del universo de la comida rápida. Y como si se hubiera producido la alineación de varios cuerpos celestes, sin duda como signo premonitorio de que algo definitivo estaba a punto de pasar, de una de esas mentes privilegiadas surgió la deseada solución. Bien, ya sólo quedaba anunciársela al gran público. Ahí va la bomba de relojería, aviso la cuenta atrás del reloj está a punto de acabar y hay nitroglicerina como para volar un ala del Pentágono: “LAS HAMBURGUESAS NO ENGORDAN, LO QUE ENGORDA SON LOS VIDEOJUEGOS”. Ahí lo tenéis. Con dos cojones. Martin Luther King dijo: “Tengo un sueño…” , JFK dijo: No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país.", y ahora los joyitas de Mc Donald´s se desmarcan con otra frase a la altura de sus predecesoras. Vaya grandes. Vamos por partes.
Las hamburguesas son un desastre. Una aberración alimentaria. Esas salsas que llevan, servirían como lubricante para coches de principios del siglo pasado, los pepinillos eran usados por Irak como arma bacteriológica en los noventa, y la carne es la que se desecha en la carnicería después de que no lo haya querido comprar ni la más agarrada de las jubiladas que frecuentan el establecimiento. Eso debería estar clarísimo. Aunque ya que sacan el tema de los videojuegos voy a repartir un poco para todos. Y es que si te tomas la molestia de sacar la pistola de su funda ¿porqué no vaciar el cargador?El hecho de estar horas y horas con videojuegos ya sea en el pc o con alguna consola, combinado con el desastre alimenticio de la comida rápida, supone uno de los grandes retrasos de la sociedad. ¿Por qué hay tanta obesidad infantil? Fácil. Porque si además de comer como un camionero de Missouri, te tiras horas y horas sin levantar las posaderas de la silla, lo más probable es que termines teniendo el culo como un balón de playa. Si la última vez que tomaste, ya no digo una pieza de fruta no voy a ser tan drástico, un bocata de jamón, fue cuando Marisol pasó la pubertad, si la última vez que hiciste ejercicio, Joselito estaba sopesando hacerse insumiso para no ir a la mili, si la última vez que merendaste algo que no fuera bollería industrial, mientras estabas conquistando el planeta Alfa Centauro en tu nuevo juego de la Play , fue cuando Naranjito era sólo un boceto ¿entonces porqué la gente se pregunta las razones de la obesidad en este país?. Es sencillo, las personas en este país, en la mejor tradición británica, comen como cerdos y no corren ni aunque los persiga una jauría de dobermans hambrientos. Y punto. ¿De quién es la culpa, del que vende un producto o del que lo compra? Sabemos perfectamente lo que supone la comida rápida pero seguimos erre que erre. Muy mal chavales, muy mal.
Es curioso que siempre digamos frases que pretendan pasar a la historia, sentando cátedra y haciendo temblar los cimientos de la sociedad contemporánea. Frases del tipo: “Es que en Estados Unidos e Inglaterra comen muy mal”. Y aquí no ¿a qué no? Aquí por el estilo, y manda narices. Los nutricionistas se pasan el día hablando de las virtudes de la dieta mediterránea, de que está al alcance de la mano tener una alimentación adecuada, pero nosotros seguimos comiendo una de esas pizzas chiclosas del Telepizza, o esos aros de cebolla que te venden en el Mc Donald´s. Lamentable. ¿Porqué copiamos lo peor de estos dos países en vez de copiar sus cosas buenas? En vez de imitar lo que les hace ser países democráticamente estables desde hace muchísimos años, o económicamente muy fuertes o países investigadores o algo así, lo que les copiamos son la comida rápida y los putos centros comerciales.Muy bien.
Chavales comeros un sándwich de jamón york y queso con pan integral y lechuguita, que va a ser lo mejor, porque no engorda gran cosa. Cuidaros. God bless you.

4 comentarios:
Tienes toda la razón, lo peor de todo es que a veces se hacen irresistibles esos nuggets o la big mac... pero bueno una cosa es que la gente vaya de vez en cuando al mcdonalds en España y otra es lo que hacen los ingleses que los muy cerdos DESAYUNAN en el mcdonalds.
Por eso os recomiendo alimentos sanos y que toméis lácteos y muchos productos de la Central Lechera ya que a partir del viernes estareis dando de comer al joven Pacón.
Pacón yo querría saber si la leche del ALCAMPO es marcha blanca de Central Lechera Asturiana... yo creo que sí... y si es así seguiré comprando la marca blanca porque contribuiré a tu alimentación, aunque sea de forma más barata...
Por otro lado... que feo eso que has dicho de la big mac... donde estén los vikingos... el espíritu de humbdolt se va a enfadar un poco... yo no cambio un bocata de jamón con tomatito y aceite... por una burguer... doctor B... puede darme su bendición, que soy una niña buena... jajaja
El amor es ciego. Y es por ello que yo prefiero no conocer la verdadera composición de las enigmáticas hamburguesas del McDonald´s, ya que personalmente, creo que perdería toda la magia.
Lo sé. Algún día mi amor se tornará en un irritante dolor de arterias.
Ronald McDonald, el mayor peredasta de la historia. Solo dios sabe cuántos niños se han sentado en su regazo sin que él se molestase en ocultar su lasciva sonrisa. Es el local de los placeres de la carne.
A mi personalmente me la suda que la gente se muera de gorda y de capulla. Siento más pena por los que allí trabajan... a los que se manda vestir como payasos y a los que se les paga una condenada miseria.
Es lo bueno que tiene el corporativismo si.
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